Pese a que Estados Unidos ha relajado parcialmente sus restricciones sobre exportaciones de chips de IA de NVIDIA a China, las exportaciones ilegales continúan. La fiscalía de Taiwán ha imputado a nueve personas, entre ellas empleados de NVIDIA y Super Micro, por introducir de forma ilegal servidores de inteligencia artificial en China, según informa Engadget.
Los acusados «se confabularon entre sí en diversos niveles por beneficios económicos enormes, exportando servidores de alta gama de forma ilegal, aumentando los costes de cumplimiento corporativo y dañando gravemente la imagen internacional de nuestra nación», declararon los fiscales de la ciudad norteña de Keelung en un comunicado. Los imputados actuaron, agregaron, «siendo plenamente conscientes» de los «rigurosos» procedimientos de control de exportación de NVIDIA y Super Micro.
TSMC y el papel clave de Taiwán en la cadena de suministro
Aunque NVIDIA es una compañía estadounidense, la mayoría de sus chips se fabrican en Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante de semiconductores del mundo. Los más recientes chips Blackwell de TSMC para IA se manufacturan en Phoenix, Arizona, pero se envían a Taiwán para empaquetado avanzado antes del ensamblaje final.
Estados Unidos prohibió la venta de tecnología de IA de vanguardia de NVIDIA y otros fabricantes a China desde 2022. Recientemente ha permitido ventas a China de productos de generaciones anteriores como los chips H200, que tienen varios años de antigüedad. Taiwán es extremadamente estricto con las exportaciones de tecnología más reciente, para no disgustar a los reguladores estadounidenses y en particular a la administración Trump.
Rutas clandestinas a través de terceros países
A pesar del control taiwanés, actores malintencionados han encontrado formas de introducir estos chips en China. En un caso, hardware por valor de mil millones de dólares en racks de servidores podría haberse enviado a través de países del sudeste asiático como Tailandia o Malasia para eludir los controles de exportación estadounidenses. En otro, Estados Unidos acusó a tres personas de exportar presuntamente 3.500 millones de dólares en servidores de IA a China, nuevamente canalizándolos a través de países intermediarios.
La imputación taiwanesa pone de manifiesto la tensión geopolítica en torno a la tecnología de inteligencia artificial avanzada y el papel central de Taiwán en la cadena de suministro global de semiconductores.
