BAE Systems ha completado el ensamblaje de un prototipo de avión colaborativo sin tripulación destinado a operar en formación con cazas tripulados como el Typhoon. El aparato, denominado Brontanax, se encuentra en las instalaciones de Warton preparándose para pruebas en tierra, según confirma la compañía británica en información reportada por Xataka.
El nuevo avión pertenece a la categoría de Collaborative Combat Aircraft, plataformas autónomas concebidas para ampliar capacidades de combate sin añadir otro piloto a la formación. Con un tamaño comparable al del entrenador avanzado Hawk, Brontanax no busca sustituir cazas tripulados, sino sumar otra capa operativa al sistema de combate aéreo británico.
Guerra electrónica y ataques de precisión
BAE Systems atribuye al aparato dos funciones principales: guerra electrónica y ataques de precisión contra objetivos terrestres y aéreos. La compañía indica que podrá ser operado a distancia por un piloto de Typhoon o por un comandante de misión, aunque aún no ha detallado el grado de autonomía del sistema durante operaciones reales.
El concepto detrás de Brontanax responde a la estrategia de «combat mass»: distribuir funciones entre un mayor número de plataformas y enviar algunas a zonas de alto riesgo sin exponer necesariamente a tripulación humana. En lugar de concentrar todas las tareas en unos pocos cazas tripulados, la Royal Air Force busca repartir capacidades y ampliar su alcance operativo.
300 millones de libras para Storm Fighter
El desarrollo llega mientras el Gobierno británico ha comprometido 300 millones de libras (unos 351 millones de euros) al programa Storm Fighter, la iniciativa nacional para desarrollar capacidad autónoma propia e integrarla en la aviación de combate del país. El calendario oficial apunta a que el demostrador vuele en 2027 y que Storm Fighter alcance capacidad operativa antes de que termine la década.
El proyecto contrasta con el anterior intento británico, Project Mosquito, cancelado en 2022 antes de que su demostrador pudiera volar. BAE Systems afirma haber financiado el desarrollo actual mediante inversión propia en investigación, lo que sitúa el prototipo ensamblado como resultado de fondos internos de la compañía.
Carrera internacional en plataformas autónomas
Reino Unido se incorpora a una competición en la que otros actores han avanzado más. Australia acumula más de un centenar de vuelos con el MQ-28 Ghost Bat de Boeing, mientras Estados Unidos ha adjudicado contratos de desarrollo industrial y producción para el FQ-42 de General Atomics y el FQ-44 de Anduril.
La apuesta británica carece todavía de una flota contratada ni capacidades demostradas en vuelo, pero dispone de un prototipo físico con el que intentar reducir distancias. El verdadero salto llegará cuando la unidad de pruebas abandone Warton y consiga despegar, momento en el que se podrán verificar las capacidades prometidas por el fabricante.
El Brontanax mostrado en el Salón Aeronáutico de Farnborough fue un modelo de exhibición, no el prototipo destinado a pruebas. Ese aparato permanece en las instalaciones de BAE Systems en Warton, donde la empresa prepara los siguientes ensayos en tierra antes de las pruebas de vuelo previstas para 2027.
