Google ha confirmado de forma tácita que su próximo teléfono insignia, el Pixel 11, costará más que su predecesor. Shakil Barkat, vicepresidente de Dispositivos y Servicios de la compañía, admitió en una entrevista con 9to5Google que la marca aplicará «ajustes» de precio en respuesta al encarecimiento global de la memoria RAM.
La subida no resulta inesperada. La explosión de centros de datos dedicados a inteligencia artificial ha disparado la demanda de memoria, provocando una escasez que afecta a toda la industria tecnológica. Empresas como Apple, Nintendo, Microsoft y Roku ya han incrementado los precios de sus dispositivos por la misma razón.
Barkat explicó que Google había «protegido a nuestros consumidores de las fluctuaciones de suministro durante el mayor tiempo posible», pero reconoció que «la economía ha cambiado fundamentalmente y no somos inmunes a ello». Según declaró a 9to5Google, los ajustes de precio en la línea Pixel «se implementarán de forma dinámica para adaptarse a las realidades del suministro».
Qué esperar del Pixel 11
Según rumores de la industria, el modelo base del Pixel 11 tendría un precio de partida de 899 dólares, un incremento respecto a generaciones anteriores. Como compensación, la configuración inicial incluiría 256 GB de almacenamiento en lugar de los 128 GB habituales.
Por otro lado, se especula con que el Pixel 11 Pro podría reducir su memoria RAM de 16 GB a 12 GB, una decisión que refleja las restricciones de suministro que afrontan los fabricantes. Esta medida contrastaría con la tendencia de los últimos años, en la que los teléfonos de gama alta aumentaban progresivamente su dotación de RAM.
La confirmación oficial llegará pronto. Google tiene programado presentar la próxima generación de dispositivos Pixel el 12 de agosto, fecha en la que se conocerán las especificaciones definitivas y los precios exactos para cada mercado.
Una industria bajo presión
El fenómeno que algunos analistas ya denominan «RAMageddon» está obligando a los fabricantes de electrónica de consumo a replantear sus estrategias de precios. La demanda masiva de memoria para entrenar modelos de lenguaje y otros sistemas de IA ha tensado las cadenas de suministro hasta el punto de hacer inviables los márgenes tradicionales en smartphones y otros dispositivos.
Barkat insistió en que Google intentará mantener el equilibrio entre calidad y accesibilidad, aunque admitió que los nuevos precios reflejarán «las realidades del mercado» actual. La compañía no especificó si los incrementos afectarán por igual a todos los mercados ni si serán permanentes o temporales.
