La tecnología infrarroja lleva más de cuatro décadas presente en los mandos a distancia de televisores. Aunque las alternativas inalámbricas modernas como Bluetooth ofrecen funcionalidades avanzadas, los fabricantes siguen incluyendo transmisores IR en prácticamente todos los modelos actuales. La razón no es nostalgia tecnológica, sino pura funcionalidad.
Del cable a la luz invisible
El primer mando a distancia, llamado Lazy Bones, apareció en 1950 de la mano de Zenith Radio Corporation y ni siquiera era inalámbrico: dependía de un largo cable conectado al televisor. El Flash-Matic de 1955 fue la primera solución verdaderamente inalámbrica, utilizando un haz de luz visible para enviar comandos a cuatro fotocélulas situadas en el panel frontal del televisor, según recoge Engadget.
Los mandos infrarrojos se convirtieron en el estándar de la industria en los años 80. Su funcionamiento es simple: envían pulsos rápidos de luz invisible mediante un LED. El receptor infrarrojo del televisor decodifica esa señal y procesa el comando. De hecho, si apuntas la cámara de tu móvil hacia el frontal de un mando y pulsas un botón, es posible que veas el LED infrarrojo parpadeando.
Por qué el Bluetooth no ha sustituido completamente al infrarrojo
Muchos televisores actuales incluyen mandos con Bluetooth que permiten control por voz, gestos en el aire y otras funciones avanzadas. Sin embargo, estos mismos mandos mantienen un transmisor IR integrado. La tecnología infrarroja cuesta prácticamente nada implementar tras décadas de producción masiva, y su mayor fortaleza es la compatibilidad con años de televisores, barras de sonido y equipos de entretenimiento construidos bajo ese estándar.
Un mando Bluetooth solo puede controlar tu televisor si está emparejado con él. Durante la configuración inicial de un smart TV, el mando debe conectarse primero, pero ¿cómo controlas el televisor antes de ese emparejamiento? A través de infrarrojos. El mando también usa IR para encender el televisor, ya que el Bluetooth puede no estar activo cuando el aparato está en modo de espera.
Pruebas realizadas por Engadget con un televisor TCL equipado con mando Bluetooth confirmaron que el IR se usa únicamente para dos operaciones: encender y apagar el televisor. Cualquier otro comando —navegación por la interfaz, cambio de volumen— se envía por Bluetooth. Tras desemparejar el mando desde los ajustes Bluetooth del televisor, el dispositivo volvió automáticamente a usar infrarrojos para enviar señales.
Ventajas y convivencia de ambas tecnologías
El Bluetooth tiene una ventaja clara: no requiere línea de visión directa para comunicarse con el televisor. Si estás cómodamente tapado con una manta, no necesitas sacar el brazo cada vez que quieres subir el volumen. La tecnología infrarroja, por su parte, es extremadamente eficiente en consumo de batería, aunque esta ventaja es menos relevante hoy cuando la mayoría de mandos usan Bluetooth como protocolo principal.
En última instancia, el infrarrojo permanece como sistema de respaldo fiable y herramienta esencial para el emparejamiento inicial. Aunque tu mando probablemente use Bluetooth la mayor parte del tiempo, la tecnología de pulsos de luz invisible de los años 80 sigue siendo indispensable para garantizar que puedas encender tu televisor sin complicaciones.
