Marruecos ha desarrollado Waterbox, un sistema de reforestación en zonas áridas que ya ha permitido recuperar 1.200 hectáreas en la región de Souss-Massa con una tasa de supervivencia de plantones superior al 95%. El dispositivo, presentado por la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) del país norteafricano, parte de un principio sencillo: captar la humedad ambiental (lluvia, rocío) mediante recolección pasiva y distribuirla a las raíces mediante riego capilar controlado, reporta Xataka citando al diario marroquí LesEco.
Cómo funciona y qué problema resuelve
El Waterbox se coloca alrededor del plantón durante la siembra y cumple dos funciones críticas. Primero, capta agua de la atmósfera (incluidas lluvias esporádicas y condensación nocturna) y la canaliza hacia las raíces profundas con un sistema capilar que garantiza flujo continuo sin evaporación excesiva. Segundo, protege la plántula del calor extremo y la exposición directa, creando un microclima favorable durante la fase inicial de crecimiento, el periodo más vulnerable en entornos áridos.
Según ANEF, el dispositivo «permite un riego continuo, controlado y adaptado a las necesidades de cada planta», logrando autonomía hídrica en las primeras semanas. El sistema no requiere infraestructura de riego convencional ni mantenimiento constante, lo que lo hace viable en regiones remotas.
Resultados: 95% de supervivencia en argán y especies nativas
Durante los ensayos en Souss-Massa, el Waterbox elevó la supervivencia de plantones por encima del 95%, frente al 50-75% típico en siembras sin protección en condiciones similares. La ANEF destaca que el sistema es especialmente efectivo con especies emblemáticas como el argán (Argania spinosa), árbol endémico de Marruecos amenazado por el cambio climático y la sobreexplotación.
El dispositivo también ha demostrado una reducción significativa de las necesidades de riego, según las autoridades forestales, lo que encaja en la estrategia hídrica nacional de un país que enfrenta sequías recurrentes y busca optimizar cada litro disponible.
De 150 a 45 dírhams: la clave económica
La viabilidad del proyecto depende del coste. Marruecos importó inicialmente modelos de Waterbox a 150 dírhams la unidad (unos 14 euros), pero desarrolló una versión nacional que reduce el precio a 45 dírhams (4,20 euros aprox.) y amplía la capacidad del depósito a 20 litros. Esta reducción del 70% en coste unitario hace escalable el despliegue en miles de hectáreas dentro de la Estrategia Bosques 2020-2030, que busca modernizar las prácticas forestales y frenar la desertificación.
El plan marroquí forma parte de un paquete más amplio que incluye embalses, desaladoras y una red nacional de trasvases para irrigar zonas de cultivo. En paralelo, el país norteafricano impulsa proyectos de aprovechamiento hídrico extremo, como sistemas de captación de niebla en regiones costeras y técnicas de retención de escorrentía en valles secos.
Contexto: reforestar bajo estrés hídrico extremo
El norte de África registra algunas de las tasas de desertificación más altas del planeta. Marruecos, con vastas extensiones áridas y semiáridas, ha identificado la recuperación de cubierta forestal como prioridad climática y económica. El argán, además de su valor ecológico, sostiene una industria cosmética y alimentaria que genera millones de dólares anuales.
El Waterbox no es la única tecnología de bajo coste para reforestación en ambientes hostiles. Proyectos en Israel, Australia y la península arábiga han probado sistemas de condensación, mulching biodegradable y plantones con hidrogel, aunque pocos han logrado tasas de supervivencia superiores al 90% en campo abierto sin riego suplementario.
Marruecos prevé ampliar el despliegue de Waterbox a otras regiones áridas del país en los próximos años, con el objetivo de sumar decenas de miles de hectáreas reforestadas antes de 2030.
