El Galaxy Z Flip 8 marca un punto de inflexión en la estrategia de Samsung para los plegables tipo concha. Por primera vez, la marca surcoreana ha dejado de limitar activamente el uso de la pantalla exterior y permite ejecutar cualquier aplicación de Android en los 4 pulgadas de la pantalla de cubierta, según la review publicada por The Verge.
Durante años, Samsung había apostado por una interfaz simplificada en la pantalla exterior —notificaciones, widgets básicos, pocas apps optimizadas— mientras que Motorola con sus Razr ofrecía una experiencia Android más completa. Con el Z Flip 8, Samsung ha cedido. El hardware apenas cambia respecto al modelo anterior, pero la filosofía de uso cuando el teléfono está cerrado ha sido replanteada por completo.
Pantalla exterior: ahora con cajón de aplicaciones y acceso directo a MultiStar
El rediseño de la pantalla de cubierta incluye gestos más intuitivos: deslizar desde arriba a la izquierda muestra las notificaciones; desde arriba a la derecha, el panel de Ajustes Rápidos optimizado; y deslizar hacia arriba desde abajo abre un cajón de aplicaciones. Por defecto, aparecen apps de Samsung optimizadas para la pantalla cuadrada y una sección «Labs» con opciones de terceros como Netflix y WhatsApp.
Pero lo más relevante es que justo debajo, Samsung ha incluido un acceso directo a MultiStar, el módulo de Good Lock que permite ejecutar cualquier app en la pantalla exterior. Antes, esta opción estaba enterrada en los ajustes del sistema; ahora, aunque no está en primera línea, es mucho más visible.
Las apps pueden ejecutarse en tres modos: pantalla completa (con las cámaras obstruyendo parte del software), formato cuadrado (que se detiene justo encima de las cámaras) o modo retrato estrecho con franjas negras laterales. Un pequeño botón virtual en la parte inferior permite alternar entre ellos.
Fricción como característica: no todas las apps funcionan bien
El rendimiento varía enormemente. La app de Withings para rastreadores de salud es casi inutilizable en la pantalla exterior: los gráficos no caben en ninguna configuración. Google Maps funciona, pero con tantos elementos flotantes que resulta incómodo. HBO Max se reproduce sin problemas técnicos, pero el revisor de The Verge no lo considera práctico para ver contenido.
Sin embargo, otras apps resultan liberadoras. Todoist para tachar tareas, WhatsApp para enviar mensajes rápidos, MyFitnessPal para registrar comidas: acciones breves que funcionan bien en la pantalla pequeña. Y precisamente porque apps como Instagram no funcionan cómodamente, el usuario puede realizar acciones concretas sin caer en el scrolling compulsivo. «Esa pequeña fricción es suficiente para salvarme de perder 20 minutos que no recuperaré», afirma Dominic Preston, autor de la review.
Hardware prácticamente idéntico al Z Flip 7
En el plano físico, el Z Flip 8 es 0,6 mm más delgado y 8 g más ligero que su predecesor. Sigue siendo el más grueso de los tres plegables actuales de Samsung, pero más compacto que los Razr de Motorola. La pantalla interior conserva el pliegue visible (no incorpora la capa de titanio más fina y resistente de los Z Fold 8), y la certificación IP48 sigue dejando al dispositivo vulnerable al polvo, aunque protegido contra el agua.
En Estados Unidos monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm; en Europa (incluida la unidad de prueba del Reino Unido), lleva el Exynos 2600 de Samsung. Pese a la mala reputación histórica de los Exynos, el rendimiento ha sido fluido sin quejas reseñables.
La batería mantiene la capacidad de 4.300 mAh, pero ahora utiliza celdas de silicio-carbono más densas energéticamente, lo que ha permitido reducir el grosor del teléfono sin sacrificar autonomía. La duración supera cómodamente la jornada completa. La carga sigue siendo modesta: 25 W por cable, 15 W inalámbrica. El soporte Qi2 magnético solo está disponible con fundas compatibles.
Almacenamiento, RAM y pantallas permanecen iguales que en el Z Flip 7, salvo ligeros aumentos en el brillo máximo. Las cámaras también son idénticas: principal de 50 megapíxeles, gran angular de 12 MP y cámara interior de 10 MP. La cámara principal ofrece buenos resultados, especialmente útil al poder usarse para selfies gracias al factor de forma. Las lentes secundarias cumplen sin destacar. Un slab phone a este precio tendría mejores cámaras y probablemente un teleobjetivo, pero las del Z Flip 8 son suficientes.
Precio más alto y dudas sobre la exclusividad del software
Samsung ha subido el precio del Z Flip 8 a 1.199,99 dólares, 100 dólares más que el Z Flip 7. La pregunta es si las mejoras justifican el incremento, dado que las grandes novedades son de software y podrían no ser exclusivas del nuevo modelo. El Z Flip 7 aún no ha recibido One UI 9, pero como su pantalla exterior es casi idéntica, parece probable que reciba el software actualizado, lo que restaría razones para elegir el modelo de 2026. Los Z Flip 6 y anteriores, con pantallas de cubierta más pequeñas, tienen más probabilidades de quedarse sin estas funciones. Samsung no ha confirmado aún sus planes de actualización.
Otras mejoras de software no son exclusivas del Flip: tarjetas personalizables con IA en Now Brief, My FanCam para recortar vídeo enfocando a un sujeto concreto, y Audio Eraser para atenuar ruido de fondo y realzar diálogos en apps como YouTube o Netflix. Estas funciones están presentes en todos los plegables nuevos de Samsung y en el Galaxy S26 FE.
Un teléfono más libre, pero con fricción bienvenida
Aunque las mejoras de hardware del Z Flip 8 son modestas, The Verge considera que representa un punto de inflexión: Samsung ha dejado de intentar limitar activamente cómo se usa la pantalla de cubierta. Esto cobra sentido ante las especulaciones de que el Z Fold 8, más ancho y corto, podría acabar reemplazando al formato Flip como «teléfono pequeño que se despliega a grande».
El Z Fold 8 es más capaz que el Z Flip 8 con el dispositivo cerrado, gracias a su pantalla más ancha y usable. Pero el Flip conserva su encanto: minúsculo y de bolsillo cuando está cerrado, un flagship prácticamente sin compromisos cuando está abierto, e infinitamente satisfactorio de cerrar de golpe. Más allá de eso, Preston valora precisamente sus fricciones. «Agradezco el movimiento de Samsung para facilitar el uso de apps completas en la pantalla de cubierta, pero también agradezco que nunca será del todo exitoso. Algunas apps simplemente no funcionan en una pantalla de este tamaño, y el Z Flip 8 es mejor por ello», concluye.
