Google ha confirmado que Android impondrá límites al consumo de memoria RAM por parte de las aplicaciones a partir de febrero de 2027, según informa Xataka. La medida, que se anunció inicialmente en mayo con Android 17 como función exclusiva de los dispositivos Pixel, se extenderá a todo el ecosistema Android con el objetivo de reducir ralentizaciones y bloqueos en dispositivos con recursos limitados.
Umbrales dinámicos según la memoria disponible
Los límites de memoria RAM no serán fijos, sino que se calcularán de forma dinámica en función de la memoria total disponible en cada dispositivo. Esta aproximación permitirá que móviles con 4 GB de RAM gestionen mejor los recursos sin sacrificar funcionalidad en terminales más potentes.
Las aplicaciones de juego recibirán umbrales algo más laxos que las apps tradicionales, dado que suelen requerir más recursos de procesamiento y memoria. Sin embargo, queda pendiente aclarar cómo afectará esta política a aplicaciones convencionales que ejecutan modelos de inteligencia artificial en local, las cuales también demandan cantidades significativas de RAM.
Contexto de crisis de componentes
La medida llega en un momento crítico para la industria de smartphones. La memoria RAM representa ya el 43% del coste total de fabricación de un móvil, y las proyecciones apuntan a subidas de precio hasta 2028. Algunos fabricantes han comenzado a estudiar el retorno de dispositivos con 4 GB de memoria RAM como respuesta a la crisis de componentes.
Los smartphones de gama económica serán los principales beneficiarios de esta optimización forzada. Al limitar el consumo excesivo de memoria por parte de aplicaciones individuales, el sistema podrá distribuir los recursos de forma más equilibrada, reduciendo los problemas de lag y congelación que aparecen al ejecutar múltiples apps simultáneamente.
Calendario de implementación y consecuencias
Google ha establecido febrero de 2027 como fecha límite para que los desarrolladores adapten sus aplicaciones a los nuevos umbrales de memoria. A partir de abril del mismo año, las apps que requieran inicio de sesión deberán además permitir la restauración de sesión en otros dispositivos, facilitando la migración entre móviles.
Las aplicaciones que incumplan estos requisitos verán reducida su visibilidad en la Play Store. En casos persistentes, Google podría imponer restricciones adicionales a los desarrolladores, incluyendo limitaciones para publicar nuevas aplicaciones en la tienda oficial de Android.
La medida representa un cambio significativo en la política de gestión de recursos de Android, priorizando la experiencia de usuario en dispositivos de gama baja frente a la libertad absoluta de consumo de memoria que tradicionalmente han disfrutado los desarrolladores.
