Apple está trabajando en la reintroducción del Apple Watch con caja de cerámica, una opción de material premium que desapareció del catálogo hace siete años. Según Mark Gurman de Bloomberg en su newsletter Power On, el reloj de cerámica podría volver a ponerse a la venta ya este año o a principios del próximo.
La última vez que Apple ofreció un reloj con carcasa de cerámica fue en 2019, cuando comercializó el Apple Watch Edition Series 5. Este acabado se distinguía por su aspecto brillante y profundo, casi lacado, y por su excepcional resistencia a los arañazos. La cerámica se convirtió en un material codiciado que ahora algunos consideran casi de coleccionista.
Breve historia del acabado de cerámica en el Apple Watch
Apple introdujo por primera vez la opción de cerámica blanca con el Apple Watch Series 2. Con el Series 3 añadió una variante en cerámica negra. Sin embargo, ambos colores desaparecieron por completo en el Series 4. La cerámica blanca regresó brevemente con el Series 5, pero fue descontinuada de forma definitiva con el lanzamiento del Series 6 en 2020.
Desde entonces, la gama se ha centrado en aluminio y titanio. El Apple Watch Series 11 actual ofrece cajas de aluminio o titanio, mientras que el Apple Watch Ultra emplea titanio de forma exclusiva. El titanio arranca en 699 dólares frente a los 399 dólares del modelo de aluminio más económico.
Posicionamiento y precio esperado
Gurman señala en su boletín: «Apple ha estado trabajando en una adición para los estilos, con la compañía trazando el regreso de una opción de caja de cerámica este año o el próximo». Si el modelo de cerámica se materializa, es probable que se sitúe como la opción más exclusiva y cara de la línea. A modo de referencia, el Apple Watch Edition Series 5 de cerámica tenía un precio de partida de 1.299 dólares.
Este retorno marcaría un giro hacia los acabados premium diferenciados, algo que Apple ha explotado en otras categorías de producto pero que había dejado de lado en su wearable estrella durante casi siete años. La cerámica ofrecía no solo estética distintiva sino también durabilidad superior, un argumento de valor para usuarios dispuestos a pagar más por un reloj que envejece mejor con el uso diario.
