Un pequeño bote pesquero se quedó sin combustible cerca de la bahía Farragut en Alaska a principios de esta semana. El crucero Wilderness Legacy acudió en su auxilio, pero según datos de seguimiento AIS revisados por Alaska Beacon y Halifax Shipping News, el barco más cercano al bote en apuros no era ese: era Launchpad, el superyate de Mark Zuckerberg.
Michael Love, pasajero del Wilderness Legacy, publicó en Bluesky que el capitán del crucero anunció por megafonía que el yate de Zuckerberg estaba más próximo al bote a la deriva, pero que «se negó repetidamente a responder». La noticia fue recibida con abucheos por parte de los pasajeros del crucero, según Love.
Los datos de seguimiento AIS (Automatic Identification System) parecen confirmar la versión de los pasajeros. El sistema muestra que Launchpad estaba efectivamente más cerca del bote sin combustible, pero que detuvo su marcha cerca de la entrada de la bahía. El Wilderness Legacy pasó junto al superyate, dio la vuelta y remolcó el bote hasta un lugar seguro.
Versión oficial: sin peligro real y problema de comunicaciones
Shannon Shepard, portavoz de Asuntos Públicos de la Guardia Costera de Estados Unidos, declaró al medio Alaska Beacon que «aproximadamente a las 21:56 horas, la Guardia Costera determinó que no se encontraban en peligro y emitió una solicitud de asistencia marítima por radio en su nombre». La Guardia Costera y la Marine Exchange of Alaska no respondieron de inmediato a las peticiones de comentarios adicionales de The Verge.
Brian Baker, portavoz de Mark Zuckerberg y Priscilla Chan, declaró a The Verge que «Mark y su familia no estaban a bordo en el momento del incidente. Como señaló la Guardia Costera, el bote no se encontraba en peligro, y cuando la tripulación revisó el contacto de la Guardia Costera en un canal de radio diferente al que estaban operando, la asistencia ya estaba en marcha. Estamos agradecidos de que todas las partes estén a salvo».
Obligación marítima de prestar auxilio
La ley marítima internacional establece que los capitanes de embarcaciones tienen la obligación de prestar auxilio a otras naves en peligro cuando sea posible hacerlo sin poner en riesgo su propio barco y tripulación. No obstante, la definición de «peligro» puede ser materia de interpretación, especialmente cuando se trata de un bote que simplemente se ha quedado sin combustible en aguas relativamente tranquilas.
El Launchpad es un superyate de 118 metros construido en 2024 por el astillero holandés Feadship. Zuckerberg lo adquirió ese mismo año por un precio estimado de 300 millones de dólares. El barco cuenta con helipuerto, múltiples cubiertas y una tripulación de decenas de personas.
