El metro de Londres, el más antiguo del mundo en operación desde 1863, se prepara para incorporar 94 nuevos trenes de Siemens Mobility en su línea Piccadilly, una de las arterias que conectan el centro de la capital británica con el aeropuerto de Heathrow. Durante la feria InnoTrans 2024 en Berlín, el fabricante alemán presentó una unidad completa del Inspiro London, el modelo que sustituirá progresivamente a una flota en circulación desde 1975, según reporta Xataka.
El nuevo tren mide aproximadamente 113 metros y consta de nueve coches con estructura multiarticulada, una configuración diseñada para reducir el peso del vehículo y las exigencias sobre la vía. Siemens destaca que cada unidad ofrecerá un 10% más de capacidad que los modelos actuales y consumirá un 20% menos de energía, gracias a tecnologías como el frenado regenerativo y motores de imanes permanentes. Transport for London (TfL) calcula que, sumando las nuevas frecuencias, la capacidad de la línea en hora punta podría crecer hasta un 23%.
Aire acondicionado en túneles profundos: un hito técnico
Una de las innovaciones más destacadas es la incorporación de aire acondicionado en la red de túneles profundos del metro londinense, donde el espacio disponible es extremadamente limitado. Para conseguirlo, Siemens ha situado los equipos de climatización bajo el suelo del vehículo, aprovechando una disposición que no compromete el espacio interior ni agrava el problema del calor residual que los propios trenes liberan en los túneles.
El interior presenta puertas más anchas, pasillos que permiten caminar entre coches para buscar zonas menos concurridas, cuatro espacios para usuarios de sillas de ruedas y pantallas de información en tiempo real. La distribución fue desarrollada con la participación del grupo asesor sobre discapacidad de TfL, reforzando el compromiso con la accesibilidad.
Mantenimiento predictivo y conducción autónoma pendiente
Los trenes enviarán datos de ubicación y estado de componentes a los depósitos mediante la plataforma Railigent, facilitando el mantenimiento predictivo. Aunque los vehículos están preparados para conducción automática, inicialmente funcionarán con conductor, ya que la renovación integral de la señalización necesaria para esa función sigue pendiente de financiación.
El proyecto tiene dimensiones industriales notables: en 2018, Siemens se adjudicó un contrato de aproximadamente 1.500 millones de libras para suministrar la nueva flota y prestar servicios asociados. El fabricante ensamblará el 80% de los trenes en Goole, Yorkshire, donde anunció una inversión de hasta 240 millones de libras en su complejo ferroviario. TfL atribuye al programa de modernización de Piccadilly un presupuesto total de 3.400 millones de libras, que incluye intervenciones adicionales en la línea.
Retrasos y entrada en servicio
Aunque el primer tren llegó a Londres en octubre de 2024, su integración en la red ha exigido numerosas pruebas y adaptaciones. Introducir esta tecnología en infraestructuras centenarias plantea dificultades importantes, desde modificaciones en la señalización y el suministro eléctrico hasta ajustes en andenes y pruebas de integración entre sistemas. La puesta en servicio, prevista originalmente para 2024, se ha retrasado: TfL estima que la primera unidad comenzará a transportar pasajeros entre diciembre de 2026 y junio de 2027, con el resto de la flota incorporándose progresivamente.
El metro londinense combina historia y modernidad desde hace más de siglo y medio, y el Inspiro London representa el siguiente capítulo de esa convivencia. Aun así, la modernización completa del Underground seguirá pendiente incluso cuando los nuevos trenes circulen, especialmente en lo que respecta a la señalización necesaria para aprovechar su capacidad de conducción autónoma.
