El sector de las hamburgueserías en España ha consolidado su dominio en la comida rápida con una facturación de 3.730 millones de euros en 2025, el 61% del mercado total de fast food, según datos de DBK recogidos por Cinco Días. Este volumen, que creció un 5,2% interanual, explica el reciente desembarco de dos cadenas internacionales que apuestan por el país: Street Smash Burgers, fundada en Lisboa por dos españoles en 2024 y con 35 locales en Portugal, Suiza e Italia, abre su primer restaurante en Madrid; mientras que la argentina La Birra Bar, tras inaugurar su tercer local en la capital, planea sumar cinco o seis establecimientos en 2026 y alcanzar 15 en 2030 mediante franquicias.
El informe de DBK revela que la comida rápida en su conjunto facturó 6.100 millones de euros en 2025, un 4,3% más que el año anterior, pero las hamburguesas lideran con diferencia: su crecimiento supera al del resto del sector, mientras las pizzerías cayeron un 0,6% hasta 805 millones. El negocio, sin embargo, está altamente concentrado: cinco cadenas (McDonald’s, Burger King, KFC, Domino’s y Telepizza) controlan el 75% del valor total y rondan los 3.000 locales entre todas, la mitad del sector. Las diez marcas más potentes acaparan el 85% de las ventas.
Gourmetización y desafíos de maduración
El fenómeno de la «gourmetización» ha redefinido la hamburguesa española: ya no es sinónimo exclusivo de fast food barata, sino de producto artesanal, smash burgers, carne sintética, ingredientes regionales e incluso wagyu y caviar. Cadenas consolidadas han aliado con chefs como Dabiz Muñoz, Dani García y Ramón Freixa para enriquecer su oferta. Existen ferias especializadas y la categoría ha dejado de ser una moda para convertirse en un segmento maduro, explica Marc Pujol, de Horeca Consulting, a Cinco Días.
Pero el sector enfrenta saturación y márgenes ajustados. La apertura de restaurantes creció apenas un 0,8% en 2025, señal de desaceleración. Goiko, una de las cadenas emblemáticas, registró ventas de 190 millones de euros en 2025, un 11,2% menos que en 2024, y sus pérdidas se multiplicaron. Los analistas de Simon Kucher advierten a 20 Minutos que «la era del crecimiento fácil ha terminado. Toca digerir el éxito con eficiencia y diferenciación real».
Nuevos hábitos y competencia
El sector también afronta cambios en los hábitos alimentarios y la competencia de modelos emergentes como los «mercaurantes». En Estados Unidos, la popularización de fármacos análogos del GLP-1 (Wegovy, Ozempic) ya obligó a McDonald’s a reajustar su estrategia hacia platos de pollo. La clientela española, más preocupada por la salud, podría forzar ajustes similares. Pujol resume: el mercado ha entrado en «una fase de maduración» donde la sobreoferta y la necesidad de rentabilidad marcan el camino.
