Lidl añade a su catálogo de electrodomésticos un microondas de la marca Silvercrest con un frontal texturizado que imita un panal de abeja, una propuesta estética alejada de los acabados lisos convencionales. Con un precio de 39,99 euros, el modelo estará disponible online desde ahora y en tiendas físicas a partir del lunes 5 de octubre, según informa Xataka.
El microondas cuenta con una capacidad de 20 litros, suficiente para platos llanos y recipientes de tamaño estándar sin ocupar mucho espacio en la encimera. Ofrece una potencia de 700 W regulable mediante dos mandos giratorios analógicos que ajustan tiempo y nivel de intensidad, diseño que facilita el manejo sin pantallas digitales ni menús complejos.
Funciones básicas y fácil limpieza
El aparato incluye plato giratorio extraíble de cristal y cavidad interior con recubrimiento que simplifica el mantenimiento, permitiendo limpiar salpicaduras con una bayeta húmeda. Incorpora temporizador de hasta 30 minutos con señal acústica al finalizar. Está pensado exclusivamente para calentar y descongelar —por tiempo o por peso—, sin función grill para gratinar o dorar alimentos.
Aunque su potencia de 700 W resulta adecuada para el uso diario, es inferior a modelos de 800 W o 900 W, lo que implica tiempos de calentamiento ligeramente más largos en raciones voluminosas. Para quienes prefieren estética retro, el Cecotec Proclean 3010 Retro en beige, también de 20 litros y 700 W, se encuentra en Amazon por 59,90 euros.
Diseño como valor diferencial
El acabado en patrón de panal de abeja del frontal distingue al Silvercrest de otros microondas básicos blancos. Los controles analógicos mantienen la simplicidad de uso, ideal para quienes priorizan inmediatez frente a funciones programables. No obstante, la ausencia de grill limita su utilidad en recetas que requieran acabado crujiente o gratinado.
Lidl posiciona este modelo en el segmento de entrada con un precio ajustado que compite directamente con ofertas de supermercado y tiendas de descuento, donde el diseño suele quedar en segundo plano frente al coste.
