Kyle Shanahan, entrenador principal de los San Francisco 49ers, ha revelado nuevos detalles sobre un accidente de tráfico ocurrido hace cuatro semanas cerca del centro de Palo Alto. En una rueda de prensa reciente, Shanahan confirmó que en el momento del impacto su Tesla circulaba con Autopilot activado, el sistema de asistencia a la conducción de la marca.
Inicialmente, Shanahan se limitó a declarar que el accidente había sido culpa suya. Sin embargo, en su comparecencia más reciente ofreció más contexto sobre las circunstancias del incidente, aunque dejó claro que la responsabilidad recae sobre él independientemente del estado del sistema.
«No puedes dejar de mirar la carretera»
Shanahan explicó que lleva nueve años utilizando Autopilot y que se siente cómodo con la tecnología. No obstante, reconoció desconocer qué ocurrió exactamente en el momento del accidente: «¿Falló el sistema o lo desactivé sin querer al girarme? Eso es algo que aún no sé. Pero, independientemente de eso, siempre es tu culpa, estés usando Autopilot o no. No puedes apartar la vista de la carretera. Conducir es una colaboración, no puedes simplemente delegarlo en un ordenador», declaró según recoge The Verge.
Las palabras del entrenador subrayan una realidad que Tesla y otras marcas repiten constantemente: los sistemas de asistencia a la conducción requieren atención constante del conductor. Pese a su nombre, Autopilot no es un sistema de conducción autónoma completa, sino una ayuda avanzada que gestiona aceleración, frenado y dirección bajo supervisión humana.
Autopilot y la sombra de los accidentes
A lo largo de los años, Autopilot ha estado vinculado a cientos de accidentes y decenas de muertes, algunos de los cuales han derivado en acuerdos legales millonarios. La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) de Estados Unidos mantiene investigaciones abiertas sobre incidentes relacionados con el sistema, y organizaciones de seguridad vial han criticado repetidamente la forma en que Tesla comercializa y denomina sus tecnologías de asistencia.
El caso de Shanahan es peculiar porque, lejos de eludir responsabilidad, el entrenador ha asumido públicamente el error mientras señala las limitaciones inherentes de confiar en exceso en la automatización. Su experiencia de nueve años con el sistema no impidió que algo saliera mal, un recordatorio de que incluso usuarios experimentados pueden verse involucrados en incidentes cuando la atención flaquea.
Shanahan no ha especificado si el accidente causó daños materiales significativos o si hubo heridos. Tampoco ha trascendido si Tesla investigará los datos del vehículo para determinar si hubo algún fallo en Autopilot o si el sistema fue desconectado manualmente antes del impacto.
