McKinsey & Company ha comenzado a incorporar simulaciones basadas en inteligencia artificial en su proceso de selección para puestos de nivel inicial. Según The Wall Street Journal, algunos candidatos a analista de negocio tendrán que mantener una conversación de 10 minutos con un cliente simulado por IA como parte de su evaluación.
La herramienta está diseñada para reflejar el 80% de los escenarios que los consultores de McKinsey podrían encontrar en su día a día, según la publicación. La consultora ha confirmado que la simulación no pretende imitar a un cliente «desquiciado», sino ofrecer situaciones realistas de negociación y resolución de problemas.
A diferencia de otros sistemas automatizados de selección, la IA no puntúa directamente a los candidatos. Evaluadores humanos permanecen en la sala observando cómo los aspirantes manejan las situaciones simuladas, analizando su capacidad de comunicación, adaptación y resolución de conflictos en tiempo real.
Piloto limitado en Norteamérica
La herramienta se encuentra en fase de prueba este otoño en «algunas» oficinas de McKinsey en Norteamérica, enfocándose en estudiantes universitarios que buscan puestos de analista de negocio. Según el WSJ, se espera que «cientos» de candidatos la utilicen durante este periodo de prueba.
McKinsey no es la única firma explorando el uso de avatares de IA en procesos de contratación. Otras empresas están desarrollando herramientas similares para evaluar habilidades blandas y capacidad de respuesta bajo presión, según reportó The Verge en marzo de este año en un análisis de estas tecnologías emergentes.
Tendencia creciente en selección de personal
La adopción de IA en recursos humanos ha crecido notablemente en los últimos dos años, especialmente en la detección automática de CV y entrevistas pregrabadas. Sin embargo, las simulaciones interactivas en tiempo real representan un paso adicional en la automatización del proceso de contratación, planteando preguntas sobre estandarización, sesgo algorítmico y la capacidad de estas herramientas para capturar matices humanos que los reclutadores tradicionales identifican de forma intuitiva.
Por ahora, McKinsey mantiene la supervisión humana como componente crítico del proceso, utilizando la IA como complemento evaluativo y no como sustituto de los entrevistadores.
