El fabricante ferroviario chino CRRC ha presentado VELLINK, un nuevo metro que incorpora inteligencia artificial corporizada para interpretar información del entorno y optimizar su funcionamiento. Desarrollado por CRRC Changchun junto con Chengdu Rail Transit Group, el vehículo se mostró el 22 de septiembre en InnoTrans 2026, la feria internacional del sector ferroviario en Berlín, según informó Xataka.
La automatización en trenes urbanos no es nueva. Ciudades como Madrid preparan la entrada en servicio de su línea 6 completamente automatizada en 2027, mientras París inauguró su línea 14 sin conductor ya en 1998 y Barcelona estrenó el primer tramo de la línea 9 en 2009. Lo que plantea VELLINK es dar un paso más allá, integrando IA para procesar datos en tiempo real y adaptar estrategias de circulación. China suma 700 millones de usuarios de IA, consolidándose como líder en adopción de estas tecnologías.
Sensores y modelo multimodal a bordo
VELLINK equipa radares, cámaras de alta definición y otros sensores que recogen datos tanto de las condiciones de la vía como del propio funcionamiento del tren. Esa información alimenta un modelo de IA multimodal capaz de combinar distintas señales para analizar en tiempo real la situación de circulación. El objetivo: anticipar cambios y detectar anomalías en los equipos antes de que afecten al servicio.
El sistema combina comunicaciones directas entre trenes, una plataforma de procesamiento a bordo y AIZOR, un modelo de inteligencia artificial desarrollado por CRRC para aplicaciones industriales. Según el fabricante, esta arquitectura permite elaborar estrategias de circulación basadas en la información disponible, aunque la documentación pública no aclara hasta qué punto la IA interviene directamente en maniobras críticas como acelerar o frenar, ni qué decisiones siguen dependiendo de los sistemas convencionales de seguridad ferroviaria.
Materiales ligeros y reducción del consumo energético
Más allá del software, CRRC ha aplicado fibra de carbono, aleaciones de magnesio y aluminio, además de policarbonato, para reducir el peso del vehículo alrededor de un 18% respecto a trenes urbanos convencionales. Ya vimos materiales similares en el CETROVO 1.0, otro metro chino que circula en Qingdao desde enero de 2025. VELLINK también incorpora tracción de imanes permanentes y convertidores de carburo de silicio.
Según CRRC, estas tecnologías permiten un ahorro energético superior al 10% y una reducción cercana al 15% de las emisiones asociadas a todo su ciclo de vida. Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo cómo se validarán estas funciones inteligentes en condiciones reales de servicio con pasajeros. El proyecto apunta hacia una nueva fase de automatización ferroviaria, aunque será su aplicación práctica la que determine cuánto aporta realmente la IA a unos sistemas que ya llevan décadas funcionando sin conductor.
