Un operador de teleprompter de la Casa Blanca ha sido despedido tras ganar 100.000 dólares apostando en Kalshi sobre las palabras exactas que pronunciaría Donald Trump en sus discursos oficiales. El detalle clave: él mismo era quien introducía esos términos en el teleprompter presidencial.
Según reporta The New York Times, el caso salió a la luz en marzo cuando Kalshi detectó actividad anómala en la cuenta de Gabriel Pérez, empleado encargado de operar el sistema de teleprompter en eventos oficiales. Pérez había estado realizando apuestas sobre vocabulario específico que aparecería en intervenciones de Trump, información a la que tenía acceso directo por su puesto.
Kalshi congela fondos y alerta al regulador
La plataforma de mercados de predicción reaccionó congelando los fondos de la cuenta y notificando el caso a la CFTC (Commodity Futures Trading Commission), el organismo que supervisa estos mercados en Estados Unidos. El responsable de cumplimiento normativo de Kalshi confirmó que han presentado cargos y están colaborando con las autoridades, proporcionando todas las evidencias recopiladas.
La Casa Blanca actuó con rapidez. La secretaria de prensa confirmó el despido en rueda de prensa: «Esta persona ya no estará aquí. Fue una decisión del presidente». Trump calificó el asunto de «vergüenza», aunque desde el gobierno aseguran no tener indicios de que otros empleados estén realizando prácticas similares.
Información privilegiada y otros casos
Kalshi prohíbe explícitamente el uso de información privilegiada en sus términos de servicio, pero este no es un caso aislado. A principios de año surgieron sospechas sobre apuestas relacionadas con la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, y posteriormente se confirmó que al menos tres candidatos políticos habían apostado sobre su propia investidura.
La propia Casa Blanca envió meses atrás una advertencia interna a sus empleados sobre este tipo de actividades, pero la medida no evitó el caso de Pérez. El episodio ilustra un problema estructural en plataformas como Kalshi y Polymarket, donde la asimetría de información puede ser explotada por quienes tienen acceso a datos no públicos.
Quién gana realmente en los mercados de predicción
Un análisis del Wall Street Journal publicado en mayo reveló que en Polymarket el 67% de todas las ganancias se concentran en apenas el 0,1% de usuarios. Kalshi no publica datos desglosados de beneficios, pero reconoce que 2,9 usuarios pierden por cada uno que gana.
Los ganadores habituales son traders profesionales y empresas que utilizan grandes volúmenes de datos para entrenar algoritmos capaces de ejecutar miles de operaciones diarias, una escala imposible de gestionar para usuarios individuales. La ventaja informacional de insiders como Pérez representa un escalón adicional en esta jerarquía desigual.
El caso pone de relieve los desafíos regulatorios de estos mercados, que combinan elementos de apuestas, predicción estadística y trading financiero en un espacio legal todavía en construcción.
